¿Sabes cómo elegir el tono de tu base de maquillaje?

¿Sabías que, según un estudio de Estée Lauder, un 77 % de las mujeres utilizan la base de maquillaje incorrecta?  Cada marca de cosmética tiene su propia nomenclatura para clasificar los tonos, lo que complica aún más la búsqueda del tono que se funda perfectamente con tu piel. Además de esto, durante años las revistas nos han aconsejado probar el maquillaje sobre el dorso de la mano. Sin embargo, puede que esto nos haya estado perjudicando más que ayudando, ya que esta parte de nuestro cuerpo habitualmente es más oscura que la piel del rostro. ¿Cómo podemos entonces encontrar el color del maquillaje más favorecedor?

Por supuesto una de los principales aspectos a tener en cuenta, como siempre, es conocer nuestro tipo de piel y sus necesidades. Por ejemplo, si tu piel es seca será mejor que utilices una base de textura ultraligera y altamente hidratante, como los maquillajes emolientes; si tienes la piel grasa, los polvos son la mejor opción ya que absorben el exceso de grasa y fijan mejor el color; para atenuar los signos de la edad, como las arrugas, puedes utilizar una base con efecto relleno; si tienes acné, busca maquillajes cuya formulación esté libre de aceites y evita por ejemplo las cremas (emulsión de agua en aceite); por último, los maquillajes fluidos son los más vendidos ya que ofrecen resultados muy naturales para el día a día y puedes encontrarlos para toda clase de pieles.

Conocer tu tipo de piel es sencillo. Las cosas se complican al llegar a la tienda. El estado de la piel a la hora de elegir la base de maquillaje es realmente importante, por lo que se recomienda haber realizado una exfoliación e hidratación antes de ir de compras; por supuesto, no vayas maquillada o acabarás probando la base de maquillaje sobre la base que ya llevas y esto no es solo contraproducente sino que no tiene ningún sentido.

En oposición a lo que ya comentábamos sobre hacer las pruebas de color sobre el dorso de la mano, ahora se recomienda probar el producto sobre la parte inferior de la mejilla o en el límite del cuello (la línea de la mandíbula) para neutralizar el tono del rostro y adaptarlo con el resto de la piel. Elige tres o cuatro tonos que creas que se asemejan más al tuyo y pruébalos a la vez, en varias líneas cercanas las unas de las otras; tu tono será el que se desvanezca con facilidad en tu piel al difuminarlo. Si por mucho que hayas difuminado el tono sigue sobresaliendo mucho sobre tu piel, es que no es el tuyo.

Prueba todas las que necesites y no tengas miedo de pedir la ayuda de algún empleado o empleada de la tienda en la que te encuentres. ¡Ah! Busca siempre la mejor luz, la más natural, que no sea ni demasiado blanca ni demasiado amarilla.

Recuerda que, si bien puedes seguir utilizando la misma clase de textura para cualquier época del año, en verano, con la piel morena, es mejor utilizar un maquillaje más natural y una base ligera, con tonos más oscuros y menos cantidad que en invierno.

Y como de nada sirve tener la base de maquillaje perfecta si luego no lo sabes aplicar, aquí vengo a darte algunos consejos:

  • Utiliza la herramienta adecuada. Para algunas será una brocha plan
  • a, para otras serán los dedos.
  • Nunca apliques directamente sobre la piel del rostro. Es mejor colocar un poco sobre la mano e ir aplicándolo con ayuda de la brocha sobre la cara. Así consigues controlar mejor la cantidad y evitar el indeseable efecto máscara.
  • Comienza por el centro de la cara (nariz, frente y barbilla) y aplica el maquillaje de dentro hacia fuera, hasta los bordes del cabello, las orejas y el cuello. Aquí tendrás que difuminar muy bien.
  • Trata de maquillarte con luz frontal ya que esto te permitirá controlar mejor las proporciones.

Y esto es todo lo que podemos contarte hoy sobre la elección de la base de tu maquillaje. ¿Has encontrado ya el tuyo?

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