Para qué sirve un tónico facial, cómo usarlo y qué clases de tónico puedes encontrar

Los vemos en las tiendas, en los vídeos de las influencers, en las revistas… Puede que incluso tengas alguno en casa pero no lo uses muy a menudo. Diversas encuestas demuestran que un gran número de mujeres se saltan este paso en su rutina diaria de limpieza, porque no consideran que sea tan importante como la limpieza (paso número 1) o la hidratación (paso número 3), entre los que se encuentra. Por ello nos preguntamos, ¿sabemos realmente para lo que sirve un tónico facial?

En realidad, el tónico facial posee muchas más propiedades de las que crees y es súper útil. El hecho de que cuenten su uso entre los pasos de limpieza e hidratación no es ninguna tontería ni surge de la aleatoriedad, sino que está bien fundamentado. La principal función del tónico es eliminar las impurezas (como aceites y bacterias) y restos del maquillaje con los que tu limpiador facial no puede y deja la piel preparada para el tratamiento posterior, la hidratación.

Otra de sus funciones más relevantes es el restablecimiento del pH de la piel de tu  rostro, que puede quedar desequilibrado tanto por los embates del medio en el que te mueves como por los productos de maquillaje o limpieza que hayas utilizado. Calma la piel seca y aporta frescor, revitaliza y posee propiedades reafirmantes que favorecen la elasticidad de la piel.

Por si esto fuera poco, su uso favorece el riego sanguíneo, imprescindible para una piel bonita. Si lo utilizas con un buen sérum podrás comprobar cómo tus poros se irán cerrando.

¿Te das cuenta de lo importante que es utilizar un tónico facial? Ahora que te hemos convencido de ello, seguramente te estés preguntando qué tipo de tónico tienes que elegir para tu piel.

A la hora de comprar tu tónico tienes que fijarte en  tu tipo de piel, igual que has hecho al adquirir tu limpiador y tu crema hidratante. No obstante, si no conoces tu tipo de piel siempre puedes utilizar productos como el agua micelar, un maravilloso invento de este siglo, que funciona tanto como limpiador, como hidratante y como tónico, resumiendo los tres pasos de la rutina diaria de belleza en uno solo.

Con respecto a su uso, existen diversas formas de aplicación. Por un lado existen los tónicos en spray, que se aplican a modo de bruma sobre el rostro, muy sencillos de usar. También puedes usar un algodón empapado en la loción, con suaves golpecitos sobre la piel o movimientos circulares, aunque también podrás utilizar las yemas de los dedos, ejerciendo algo de presión para mejorar la penetración. Lo más profesional es, no obstante, depositar la cantidad necesaria sobre el rostro con las manos, bajar ahora la cabeza y dar toques o pellizcos para activar el riego sanguíneo.

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